La hidroterapia es el uso del agua con fines terapeuticos para aliviar las molestias y promover el bienestar físico. Una serie de tratamientos terapéuticos y enfoques se basan en las propiedades curativas del agua para aliviar el dolor, haciendo uso de la reacción del cuerpo a los estímulos fríos y calientes. En general, el agua fría se utiliza para estimular y vigorizar, lo que aumenta la actividad interna del cuerpo, mientras que el agua tibia se utiliza para calmar y aliviar diversas dolencias. Alternar entre tratamientos de agua fría y caliente puede ayudar a curar lesiones, mejorar varias funciones corporales y reducir cualquier inflamación.
Porque los gerentes siguen estudiando las mejores prácticas para hacer mejor lo que ya está hecho; aunque, en los actuales entornos volátiles –donde los cambios son más rápidos, dañinos e impredecibles– deberían estar dedicados, contra el tiempo, a inventar nuevas estrategias y nuevos modelos de gestión.